Madame de Montespán, el triunfo de la belleza

Amante del rey Luis XIV, Madame de Montespán vivió rodeada de lujos y riquezas, siendo envidiada por toda la corte, pero el auge de su poder e influencia, fue acusada de envenenadora y de otros terribles crímenes, los cuales provocaron su caída y olvido.

Su nombre verdadero era Françoise-Athenais de Rochechuart. Nace en el año 1640, en el seno de una familia de la mediana nobleza, en círculos muy próximos a la corte. Se casó con el marqués de Montespán, nombre por el que se conoció a partir de ese momento.

Como muchos nobles de Francia, esta pareja de esposos residían en las cercanías de la corte del rey Sol, Luis XIV, ya que de él se podían obtener cargos, rentas y beneficios; además , Versalles era el centro político y cultural de Europa.

Allí estaba Madame de Montespán cuando el rey se fijó en ella, más que por su belleza, por su gracia tanto en el hablar como en el vestir. En el año 1668 se hicieron amantes.

Evidentemente, a su marido no le sentó nada bien y la repudió, pero ella ya era la favorita oficial del rey y no pareció importarle mucho. Comenzó así su etapa de máximo esplendor junto a Luis XIV, que la llenaba de atenciones, riquezas y poder. Llegó a tener 8 hijos con el monarca, todos reconocidos y recompensados con títulos nobiliarios.

Entonces se descubrió uno de los escándalos más horribles de la nación francesa: el caso de la envenenadora Voisin y el sacristán Guibourg. Era el año 1679.

Casi por accidente se descubrió que estos personajes se dedicaban a elaborar venenos y pócimas para sus clientes de la alta nobleza. No contentos con eso y después de muchas confesiones, se descubrió que celebraban misas negras y que en ellas se realizaba sacrificios de niños.

Tan terribles acusaciones provocaron una caza de brujas en la corte, juicios, torturas y prisión para los numerosos acusados…. y claro, terminó saliendo a la luz el nombre de la amante del rey.

Sobre ella cayeron dos acusaciones: querer envenenar al rey y participar en misas negras y sacrificios para conservar el favor real. La primera no tenía sentido, pues sería como matar a la gallina de los huevos de oro, pero la segunda, no llegó a ser rebatida, además era sabido que en la corte había una fuerte competencia por alcanzar la posición que ocupaba Madame de Montespán, y que esta tenía muchas rivales y enemigas. Siempre quedará la duda.

El caso es que Luis creyó los informes que habían elaborado para él sus funcionarios, quedando horrorizado. Sin embargo, había tenido descendencia con ella y no podía acusar a la madre de sus hijos de bruja o nada parecido, así que optó por silenciar a los que sabían demasiado y retirar su favor a Madame de Montespán de forma gradual. Por ello fue cambiada de aposentos, se le prohibió el acceso a la comida del rey, y poco a poco fue sustituida por otra favorita.

En el año 1691, se retiró a un convento, donde permaneció retirada haciendo penitencia y obsesionada con la muerte. No se le permitió regresar a la corte bajo ningún concepto y cuando murió en el año 1707, nadie se acordó de ella. Eso si, Luis intentó protegerla hasta el final, destruyendo los documentos que la inculpaban, lo que no sabía era que existían copias de esos informes, que muchos años después permitieron reconstruir tan terrible historia.

Con fama de no ser demasiado buena alumna, leía libros con voracidad, sobre todo los relacionados con el mundo de la política. Siendo una adolescente sus padres la casaron con el marqués de Montespán, con el que tuvo dos hijos, además de los siete que tuvo con Luis XIV.. Athenais, a lo largo de su vida, mostró ser una gran interesada, logrando que el infatuado Luis pagara sus deudas, le comprara propiedades y joyas y le diera una vida de reina. A pesar de esto, Luis XIV nunca dejó de visitar la cama de su esposa, María Teresa de Austria,lo cual enfurecía a Athenais.

Debido a la vida que llevaba Athenais, la obesidad se fue adueñando de su antes bello cuerpo. Al darse cuenta que el rey ya no estaba tan encandilado con ella, decidió recurrir a la magia negra para continuar siendo atractiva a los ojos de su regio amante.

En una Francia en la que pululaban a sus anchas a la vez los filósofos racionalistas, decenas de brujas y hechiceras, Athenais eligió a Madame Voisin, amante del verdugo de Parín, y bruja y hechicera de reconocido prestigio para que la ayudara en sus propósitos.

La Voisin convenció a la favorita del rey de que, a través de ritos satánicos, lograría conservar el amor de su majestad Luis XIV y derrotar, además de lograr su muerte, a madame Fontages, la favorita que había ensombrecido su poder en la corte.

Durante los rituales satánicos y misas negras se empleaban las más repugnantes pócimas, grasa de ahorcado, jugo de mandrágora, machacado de corazón de ave y, sobre todo, sangre de inocente, que tras ser bebida parcialmente por los oficiantes de la ceremonia en caliz de oro, derramaban el resto sobre el cuerpo de madame Montespan. La Vosin aumentaba sus ingresos con cien mil luises, además entre sus planes también se encontraba el de dar muerte a la esposa del monarca. Si conseguía que Athenais se casara con el rey y accediera al trono e Francia, estaba convencida de que esto la haría inmensamente rica.

Guilburg, otro miembro del clan satánico, fue detenido y confesó todos los horrores practicados en los castillos de Villebonim, Chagny y en la propia casa de La Voisin, en la calle de Beauregard. Llevada ante los tribunales, madame Voisin, confesó cuáles eran sus prácticas más habituales y quienes sus clientes principales, dejó caer el nombre de la Montespán como una de sus principales fuentes de financiación. Y además aportó con todo lujo de detalles en qué habían consistido algunos de sus encargos, entre otros, un extraño brebaje, posiblemente con la intención de que éste surtiera efecto en el estómago de Luis XIV, y la siguiese teniendo como su favorita. El brebaje en sí la verdad es que no era en principio muy apetecible, extracto de murciélago y de topo, sangre de la menstruación y esperma.

Madame Voisin murió ajusticiada, y madame de Montespán, a la que el monarca mantuvo alejada del proceso, perdió por completo todos los favores reales. Curiosamente Françoise d’Aubigné, ennoblecida posteriormente como Madame de Maintenon, y que durante años había sido la institutriz de los hijos bastardos de Athenais, pasó a ser a partir de entonces la favorita de él llamado “Rey Sol”.

Fuentes:

https://www.portalsolidario.net/ocio/visu/biografia.php?rowid=9352

MADAME DE MONTESPAN. Magia Negra en la corte del “Rey Sol”

http://www.mujeresenlahistoria.com/2012/04/el-triunfo-de-la-belleza-madame-de.html

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